miércoles, 8 de agosto de 2012

Pequeños, peludos y suaves

Yo trato a Platero cual si fuese un niño. Si el camino se torna fragoso y le peso un poco, me bajo para aliviarlo. Lo beso, lo engaño, lo hago rabiar...El comprende bien lo que quiero, y no me guarda rencor. Es tan igual a mí, que he llegado a creer que sueña mis propios sueños. Platero y yo
de JUAN RAMON JIMENEZ, 1888-1958  poeta andaluz, que expresa sus sentimientos trasmitiendo una gran dulzura y emotividad.En Platero descubrimos un amor a los animales creo que inusual en la época, cuando lo más importante, era el trabajo que realizaban para los humanos. Reconforta saber que además de utilizarlos, algunos los amaban.

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