domingo, 1 de junio de 2008

...Y volviéndose a Sancho, le dijo: la libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los Cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra, ni el mar encubre: por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida, y por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres... Venturoso aquel a quién el Cielo dio un pedazo de pan, sin que le quede obligación de agradecerlo a otro que al mismo Cielo. MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA, nació en 1547 en Alcalá de Henares (Madrid), es autor de Don Quijote de la Mancha además de novelas, entremeses, etc. Dice de sí mismo: Fue soldado muchos años, y cinco y medio cautivo, donde aprendió a tener paciencia en las adversidades. Perdió en la batalla naval de Lepanto la mano izquierda de un arcabuzazo, herida que, aunque parece fea, él la tiene por hermosa, por haberla cobrado en la más memorable y alta ocasión que vieron los pasados siglos, ni esperan ver los venideros, militando debajo de las vencedoras banderas del hijo del rayo y de la guerra, Carlo Quinto, de felice memoria. Parece que quería ir a América, con alguna misión oficial o algún tipo de empleo dados sus méritos militares, pero nunca recibió compensación alguna, todo lo contrario, sufrió algún encarcelamiento, puede que sin mucho fundamento y murió sin recursos, sin sospechar su trascendencia posterior que hoy, le hace cara de una moneda. Como si de un poderoso emperador romano se tratara, claro que sus méritos no son menores.

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