viernes, 5 de septiembre de 2008

Segismundo …pues aunque el dar la acción es más noble y más singular, es mayor bajeza el dar, para quitarlo después. …reprimamos esta fiera condición, esta furia, esta ambición, por si alguna vez soñamos; y sí haremos, pues estamos en mundo tan singular, que el vivir sólo es soñar; y la experiencia me enseña, que el hombre que vive, sueña lo que es hasta despertar. PEDRO CALDERON DE LA BARCA, nació en Madrid en 1600 y en sus 81 años de vida conoció los reinados de Felipe III, Felipe IV y Carlos II, el siglo de Oro en las Artes y la mayor decadencia de la monarquía española. Su teatro refleja fielmente el pensamiento de la época, La vida es sueño y El alcalde de Zalamea son dos obras maestras que encumbraron a su autor, que a pesar de su éxito no tuvo una economía floreciente, pero parece que intentaba disimularlo como casi todos los españoles de la época. Vivían de glorias y honores pasados, ocultando la crisis -monetaria y de valores humanos-, más o menos, como ahora. La diferencia está en que ahora los buenos escritores y pintores han sido sustituidos por grandes deportistas.

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