domingo, 6 de octubre de 2013

Comer como zares










Nera disfruta de la sencilla y rica sandía


Ayer, por casualidad, vi un reportaje del jefe de cocina, del presidente ruso. Los palacios, heredados de los zares, tienen un lujo y una belleza difíciles de igualar. La residencia del Presidente, también, y no pasa nada por aprovechar lo que se tiene y conservarlo para el disfrute de todos, en el presente y futuro.Pero no sé si es así, posiblemente como antaño, lo disfrutan unos pocos. Lo que sí se veía claramente es, que las suntuosas y copiosas cenas, con los más caros manjares del mundo, los vinos personalizados y exclusivos además del protocolo y alta seguridad, no tienen nada que envidiar a los banquetes imperiales de otros tiempos. Hace cien años que hicieron una revolución tratando de cambiar esto y hoy  podemos comprobar como el libro de George Orwell : Rebelión en la granja, se ha cumplido de principio a fin.Se editó por primera vez en 1945.
No creo que esto ocurra sólo en Rusia, ni siquiera sólo en países con dictadores, en el mismo reportaje había jefes de cocina de presidencia, representativos del resto del mundo y te hacen llegar a la conclusión de que es lo normal, en esas esferas de poder. En gran parte del mundo, de derechas o de izquierdas.
La crisis no existe para quién se hace traer el cangrejo desde nueve mil Km., aunque lo único que ha hecho para merecerlo, sea, ganar unas elecciones o estar en un partido que te puso ahí.

El próximo día recordaré a George Orwell, gran conocedor de la naturaleza humana.



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