domingo, 10 de abril de 2011

Y la higuera floreció

Florece donde estés plantada
Mis repetidos intentos y fracasos de conseguir mis propósitos, me han enseñado que si queremos prosperar como seres creativos, si queremos desarrollarnos hasta alcanzar la plenitud y la armonía, debemos florecer donde estemos plantadas. Puede que en este momento tu vida no sea perfecta, pero seguro que tienes la oportunidad de mejorar y aprovechar los recursos de que dispones. ¿Qué más puedes pedir? de El encanto de la vida simple de
SARAH BAN BREATHNACH nacida en Estados Unidos, de ascendencia irlandesa, a mediados del siglo XX, suele escribir hermosos libros sobre la simplicidad, la serenidad, la autenticidad y otros valores que todos conocemos y a menudo olvidamos.
Esta primavera la higuera decidió florecer, porque estaba plantada ahí mismo, en buena compañía y lo hizo en honor de Chiky. Es una muestra de que los buenos amigos nos proporcionan alegrías inesperadas.

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