sábado, 24 de marzo de 2012

Tienen derecho a vivir

Johnny no se deja tocar, no se fia de nadie, pero es muy inteligente y aprovecha lo que se le ofrece, no sabemos de donde viene, ni si alguna vez tuvo una casa, esperamos que con el tiempo se deje acariciar, para nuestra satisfacción; pero si no lo hace, nos sentiremos igualmente satisfechos
Ni las calles, ni las ciudades, ni los países, ni la Tierra es nuestra. Como decían los indios norteamericanos: Por ser humanos tenemos la sagrada responsabilidad de cuidar de los demás seres vivos.
De todos. Y también de los gatos, nunca de exterminarlos, ni siquiera causarles el daño irreparable que les hacemos con nuestras ciudades tan artificiales que les impide mantenerse por sí mismos, como lo han hecho desde siempre, a pesar de ello, algunos lo consiguen; pero siempre agradecen un plato de comida, cuando la caza escasea y un lugar resguardado donde dormir tranquilos.

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