sábado, 5 de julio de 2014

Una vida sin principios

Es el título de un texto de Thoreau
, que hoy he recordado y lo he entendido mejor. Cuando alguien te recrimina por tu comportamiento, por tu falta de...principios? Sí es lo que entiendo y parece que la falta de esos principios que algunas personas tienen y otras no, incapacita para educar. La libertad, el amor, la sinceridad, la alegría, la comprensión, la empatía, la paciencia...que cuando te la arrebatan continuamente...se te puede acabar. Ah, y el tiempo, ofrecer tu tiempo, quizá no mucho, pero de calidad y totalmente dedicado, no es nada. Puedes tener todo esto y no ser apto para estar con tus nietos. Puedes llevar una vida sana, ser amante de la Naturaleza, de los animales, de la vida sencilla. Ser una persona honesta, coherente, altruista. Pero si te falta obediencia, te convierte en una persona sin principios, de esos que hablaba Henry David Thoreau .
Claro que a quién no le gustan los animales, no los observa, no aprende nada de ellos, les teme o los odia y nunca podrá entender las lecciones de vida y de educación que ofrecen a cada instante. Nunca sabrá lo que pudo recibir y no apreció en los gatos ni en las personas que los aman.

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