lunes, 29 de diciembre de 2014

Las penas


Este 2014 ha sido un año que acaba peor de lo que empezó. No debiéramos quejarnos pues tenemos todo lo necesario para ser felices. Eso opinarían los budistas de verdad, pero quienes tenemos tantos apegos, no somos capaces de dejar ir...sin sufrir.
Nunita tenía 14 años y había perdido esa esbeltez que la caracterizaba de jovencita, cuando se movía de una forma gracil y elegante, sin embargo cada mañana daba un salto felino para entrar por una ventana y nunca dejó de hacerlo a pesar de la enfermedad insuperable que sufrió. No he podido encontrar una foto reciente, creo que su espíritu coqueto desea que sigamos recordándola como la belleza que fue.
Kenchusi también era un gato bello, como casi todos. Creo que ya he contado la relación que nos unía y lo que se ha sentido que ya no está.Se ha notado, porque ya ni se oye su lastímero maullido del final, ni su feliz ronroneo de amor que siempre tuvo y porque aunque hay otros gatos que reclaman atención y cariño, Chusi ya no está.

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