sábado, 1 de noviembre de 2014

Salvado en la noche de las brujas

Es viernes por la noche. Vero, como cualquier fin de semana, termina su trabajo cansada, con muchas ganas de llegar a casa y aunque está contenta le gustaría tener un trabajo más acorde con su formación, no en una hamburguesería, pero es lo que hay. Así que se dirige tranquila hacía su coche y oye algo...una suave llamada lastímera. Es un perrito atado a la farola del aparcamiento : -¡ Alguien lo ha debido olvidar! pero cómo?- ¡No es posible!
Claro que es posible, alguien sintiéndose culpable, ha escrito una nota
Y ahí está él, mirándola con ansiedad, esperando que alguien lo lleve a su casa, esperando que aparezca su dueño, sin entender que ha sido abandonado y su última esperanza eres tú Verónica, que ya tienes una perrita adoptada hace unos meses y no sabes qué vas a decir a tus padres, de este nuevo invitado. Mejor no dices nada, tu mente y tu corazón actúan y lo acaricias, recoges sus pertenencias y decides mostrarlo a tus padres, no lo puedes dejar allí. ¿Quién sabe los peligros que tiene la calle en la noche del Viernes, además Halloween? Mejor no pensarlo.
Al final  sus padres son de esas personas que entienden que lo que hace feliz, no son las cosas que damos a nuestros hijos, sino el amor que reciben, de todos, incluidos los animales que devuelven multiplicado el amor que les damos. Aquí está Timi, salvado en la noche de las brujas por el Hada Vero.

2 comentarios:

VeronicaLove dijo...


Que bonitas palabras Vico que manera tan dulce y especial de plasmar este día tan especial para nuestra familia, es my entrañable. Lo he leído con mi hija pequeña y se nos ha puesto el vello de punta. Como bien dices Verónica es su hada. Llegó anoche pensando que iba a recibir una gran charla por traerlo a casa, y nada más lejos de la realidad. Sencillamente Verónica, has hecho lo que tenías que hacer, no ibas dejarlo allí a la suerte de algún desaprensivo. Nos volviste a dar una lección de humanidad, una lección más de las que nos tienes acostumbrados, porque eres todo corazón.

Verónica, cuándo te marchaste con él en tu coche esta mañana, para mostrárselo a "un posible" nuevo dueño, me quedé observando y me quedé triste. Era una de esas veces que sabes que lo que estás haciendo no es lo acertado. Pero volviste con él. El destino, yo creo en el destino y en que las cosas pasan por algo. Había una parte de mí que decía: "es un regalo para vosotros, no busques más", pero me daba miedo escucharlo. Mientras han ido pasando las horas y Timi se ha ido ganando nuestro cariño, con sus caricias y su mirada tan tierna. Es un perro alegre, muy listo y obediente. Verónica, tengo que decirte que cada minuto que hoy ha pasado, entre llamadas y mensajes buscando dueño para él, me ido sintiendo mal, estaba ofreciendo al perrito que nos podía dar muchos momentos alegres y felices, a ti y a tu hermana. Sí, le teníamos delante, ¿porqué no escucharte y daros la gran alegría de quedarnos con él?.

Definitivamente, hoy ha sido un día muy especial para nosotros, nos ha llegado un regalo del cielo que nadie esperaba. Tu familia Timi, está aquí. Yo, que no quería tener más perritos en casa me he sorprendido. Ha sido curioso para mí alegrarme, sí, alegrarme, diciendo a dos extraños que han llamado, que Timi ya tenía una familia.

Gracias Vico, mi amiga, por darme la oportunidad de escribir mis sentimientos y poder decirle a mis hijas, una vez más, que lo más importante, para nosotros sus padres, es verlas felices. Por tomarte tu tiempo en escribir esta bonita historia y compartirla con todos nosotros. ¡¡¡¡¡¡Qué suerte tengo de ser tu amiga!!!!!!!

Te quiero guapa.

María Jesús

María Vico González dijo...

Y esto completa una bella historia, que empezó con una triste nota de despedida. Así acaba, haciéndonos sentir a todos, la ternura de un pequeño animal abandonado y el amor, la comprensión y la generosidad de toda la familia de humanos que se han visto en situación de poder hacer algo bueno, y lo han hecho.