viernes, 16 de octubre de 2015

Nidos y mares

Pleamares de la vida, es el título de una novela de Agatha Christie, que por alguna razón hoy me recuerda los zarandeos de las olas, el estar arriba, en la cresta de la ola o hundida como una barquita de madera.
Es curioso, que en tiempos de serenidad, cuando uno cree que ha conquistado grandes parcelas de meditación y de autoconocimiento, cuando pensamos que navegamos en un velero sencillo, pero seguro, aparecen las olas inmensas, verde y plata, que zarandean hasta hacerte sentir como en una barquita, chiquita y vulnerable, como aquella de Lope de Vega :
Pobre barquilla mía,
entre peñascos rota,
sin velas desvelada,
y entre las olas sola

Así está resultando este Octubre de 2015, un día feliz y el siguiente, terrible.Una estabilidad difícil de mantener, cuando hasta el sol nos va negando horas de luz y calor. Las buenas noticias, se mezclan con la tristeza de no tener a Brisi, ni a Pou, ni a Pieci, ni a Jaci. Soltar a quienes amamos, es una demostración de amor, pero queda el vacío y ya se sabe que el síndrome del nido vacío, duele.

 

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