miércoles, 2 de mayo de 2012

Placeres sencillos

Me encantan los placeres sencillos: un chocolate de menta, una rosa inesperada o particularmente bella, un pañuelo de seda en el cuello o abrir la ventana en uno de estos días grises y feos y encontrar una explosión de glicinas perfumadas que recuerdan que es Mayo, aunque en Madrid no lo parezca.
Matar animales puede ser un placer real? Todos sabemos lo dura que es la vida de los grandes mamíferos, de los felinos por supuesto,  y de los elefantes...que hacen cada vez rutas más largas en busca de comida y agua y cada vez son menos por las dificultades que deben salvar. Que tienen una morfología difícil de mantener en el siglo XXI pues ya los humanos hemos hecho nuestra la mayor parte de la Tierra y sus recursos, dejando muy poquito para los animales que aún disfrutan de libertad. Hoy no está justificada ningún tipo de caza, ni mayor ni menor. ¿Qué clase de placer es ese?

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